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Voces femeninas del sur de Chile

Caro Guttmann y Pastora Alfonsina son dos destacadas cantautoras de Chiloé, quienes han trabajado por rescatar y difundir la tradición musical de la zona, en un mundo predominantemente masculino.

Chiloé, archipiélago ubicado al sur de Chile, es uno de los lugares más característicos del país y cuenta con una rica tradición musical, que data de siglos y que se remonta a la época de la conquista española y que hoy se conoce como el folclor chilote.

Son muchos los creadores que han preservado esta manifestación cultural a lo largo de los años, y si se trata de exponentes femeninas de la actualidad, Caro Guttmann y Pastora Alfonsina se han convertido en dos de las referentes más destacadas. En sus respectivas carreras, las artistas se han encargado de rescatar y divulgar la música tradicional de Chiloé.

“Lo más importante es poder difundir el folclor y la cultura de Chiloé, parte importante de mi carrera la debo a mi isla, entones creo que de alguna forma debo representar esta cultura, estas vivencias y geografía a través de la música”, comenta Pastora Alfonsina. “Me interesa la investigación de repertorios tradicionales, que se pueda percibir la manera de ver y sentir el mundo que ha tenido el y la campesina de este territorio, su relación con la naturaleza, con el trabajo, la documentación que aportan las letras de las cuecas, por ejemplo, a la forma de relación humana, comunitaria, corporal, espiritual”, señala por su parte Guttmann.

Eso sí, ambas compositoras ofrecen una propuesta más moderna y han mezclado las sonoridades propias de la isla con elementos foráneos, principalmente la fusión latinoamericana. Pastora Alfonsina cita la música patagónica, Horacio Guarany, Jorge Cafrune y Mercedes Soza como algunas de sus influencias, artistas con los que creció escuchando junto a su padre, el también compositor chilote Humberto Soto. En 2017 lanzó su primer trabajo de estudio, Por el litoral, y en 2020 editó su segunda placa, Soy del Sur. Sobre este disco, cuenta que quiso plasmar “las vivencias de aquí, un poco de crítica social, mucho amor, porque el amor es un lenguaje universal” y también elementos musicales de otras latitudes, como el vals peruano u otros ritmos latinoamericanos, “para que la gente de otras partes se sintiera ligada a la música”.

Sobre la promoción del álbum, cuenta que ésta “ha sido un poco compleja, porque no es lo mismo que hacer un lanzamiento presencial donde va a llegar el público, ha sido todo mediante streaming y a medida que hemos avanzado hemos tratado de lanzar este disco en todas las plataformas digitales”.

Por su parte, Carola Guttmann alista el lanzamiento del que será su tercer registro discográfico. “Aún no tengo fecha de lanzamiento, pero espero que para la primavera. Es un disco que mezcla muchos elementos: raíz, rock, algunas líneas del jazz, fusión latinoamericana. Integra mis variados mundos sonoros”, adelanta.

¿Ven interés en músicos jóvenes en continuar la tradición musical del folclor chilote? ¿Creen que existen instancias necesarias de difusión de esta tradición?

C.G: Si, veo el interés. Está el grupo Bandada, por ejemplo, con quienes hicimos el disco El Archipiélago de las Cuecas, una compilación de repertorios de cuatro cantores chilotes con un tratamiento bastante contemporáneo. Veo conjuntos folclóricos que están trabajando en la investigación e incorporando elementos más innovadores, sí hay movimiento. Y siento que hay hartas instancias para la difusión del folclor en Chiloé, quizá lo que se pueda revisar ahora, que no está el turismo desplegado por todas partes queriendo escuchar una y otra vez las mismas canciones, es la calidad del folclor que hacemos y su verdadero propósito.

P.A: Hay mucho interés de los jóvenes, sobre todo en estos tiempos, por seguir cultivando las tradiciones de Chiloé, y se han dado instancias para que los jóvenes puedan seguir mostrando su trabajo, hay diferentes lugares como una escuela patrimonial de Lingue que cultiva las tradiciones chilotas y forma niños en música y todo tipo de tradiciones, como la cestería y el tallado. Hay una cuna bastante amplia de niños que se están dedicando al folclor, esperamos que sigan haciéndolo porque a veces los tiempos van cambiando y se forman otros intereses. Hay muchos niños y jóvenes que han formado conjuntos y se interesan en la música tradicional.

 

Hacerse un espacio en un mundo de hombres

La música tradicional chilota se ha caracterizado además por ser un espacio con una predominancia masculina y donde las cantautoras han sido relegadas a un segundo plano. Guttmann cuenta que el desarrollo de su carrera en la isla ha sido positivo, admite que también se enfrenta a dificultades, como la falta de espacios difusión o los costos de presentar su trabajo en otros puntos del país, lo que “como mujer (es) más difícil aún».

“En Chiloé está muy instalado el arquetipo del músico como un personaje masculino, entretenido, nocturno, bohemio y que no debería cobrar por hacer música. Entonces a las mujeres nos ponen en un plano de poca relevancia. Como si fuese un trabajo de segunda categoría. He tenido que ser algo dura y peleadora para ganar un espacio de reconocimiento y dignidad. Falta mucho trabajo en el desarrollo musical de las mujeres del archipiélago”, indica.

“Ha sido muy complicado forjar una carrera musical siendo mujer en la isla, porque es sabido por todos que la música tradicional siempre ha sido llevada por los hombres, o que en los conjuntos folclóricos donde participan mujeres no son el foco de atención. Ha sido complicado, hay que pelear con este mundo machista que es Chiloé, medio patriarcal, donde siempre el hombre ha sido el eje de este tipo de cosas”, dice por su parte Pastora.

Ante este escenario, ambas artistas realizaron en 2020 Domo, Encuentro de Mujeres al Sur, un espacio de reunión musical y artística que convocó a distintas creadoras de la isla y la región, de música tradicional, urbana y de fusión.

«Hasta este momento, no ha habido otra iniciativa de plataforma que reúna a las mujeres artistas en la Provincia. Este 2021 haremos la segunda versión en el mes de junio», adelanta Guttman. «Se ha hecho un movimiento para poder potenciar esta red y tener también ayuda entre nosotras, poder compartir las vivencias y sostenernos para tener esa fuerza que se necesita para poder seguir adelante con cada uno de los proyectos», agrega Pastora.

Ambas creadoras también comentan que en el último tiempo han debido enfrentar nuevos desafíos para continuar con su carrera, debido al confinamiento por la pandemia del Covid-19. “Las principales dificultades a las que me he visto enfrentada es la falta de trabajo pues no se puede tocar en vivo y eso me ha llevado a postergar una agenda de presentaciones y giras”, comenta Guttmann. “Tener que transformar mi quehacer hacia lo digital pues soy de una generación que no maneja mucho esos lenguajes. He tenido que aprender mucho e invertir hartos recursos en equipos también. Otra dificultad es la gran incertidumbre económica por falta de políticas culturales”, añade.

“No hemos tenido trabajo como antes, estaba acostumbrada a que en el año tuviéramos 2 o 3 presentaciones al mes, sobre todo en vacaciones de invierno, participaba en muchos festivales costumbristas en la provincia y al interior de la región”, complementa por su parte Pastora.

Las creadoras tienen varios proyectos a corto y mediano plazo, según detallan: Pastora Alfonsina planea grabar un nuevo disco, enfocado en la música tradicional, y también gestiona otros encuentros musicales, como la segunda edición de Domo junto a Caro Guttman. Esta, por su parte, alista su nuevo trabajo, producirá el álbum debut de la cantautora chilota Maruja Navarro que verá la luz en marzo y también prepara «más cocinándose que ya tendrán su momento para compartirlas».

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